A 60 millones de años luz, en el Cúmulo de Virgo, dos galaxias espirales —NGC 4567 y NGC 4568— protagonizan una de las imágenes más evocadoras de la astronomía moderna: la «mariposa cósmica» (o las «gemelas siamesas»), captadas por el telescopio Gemini Norte en Hawái cuando apenas empiezan a chocar y fusionarse.
Por ahora la escena es plácida: los centros galácticos están a 20.000 años luz entre sí —como de la Tierra al centro de la Vía Láctea— y cada galaxia conserva su forma de molinete. Pero la gravedad ya hace su trabajo: cuando se acerquen, las fuerzas de marea dispararán brotes de formación estelar y deformarán las espirales hasta mezclarlas en una sola galaxia elíptica dentro de unos 500 millones de años.
La imagen, publicada por NOIRLab, trae un extra: el resplandor de la supernova SN 2020fqv, detectada en 2020 en uno de los brazos de NGC 4568. Los astrónomos creen que el par terminará pareciéndose a su vecina madura Messier 89, una elíptica del mismo cúmulo ya sin gas para formar estrellas.
El valor científico va más allá de la postal: combinar décadas de observaciones y modelos de fusiones como esta confirma que las espirales que chocan se vuelven elípticas, y ofrece un adelanto de lo que le espera a nuestra galaxia cuando la Vía Láctea y Andrómeda colisionen en ~5.000 millones de años.
El video que circula esta semana en Telegram recupera esa imagen de 2022 y la pone a volar de nuevo: 60 millones de años luz no son nada frente a un buen time-lapse cósmico.
Moraleja galáctica: hasta las estructuras más majestuosas del universo terminan mezcladas. La mariposa, por ahora, sigue batiendo las alas.
Fuentes
NOIRLab: Colliding Galaxies (oficial) · @senalesdelespacio (Telegram)
Crédito de la imagen: Par NGC 4568/4567 y supernova SN 2020fqv, Observatorio Gemini Internacional / NOIRLab / NSF / AURA vía Wikimedia Commons, bajo licencia CC BY 4.0.
La mariposa cósmica NGC 4567/4568: dos galaxias que ya empezaron a fusionarse
