Cada vez más conversaciones de inteligencia artificial terminan en transacciones: la IA se está convirtiendo en la nueva capa sobre la que se compra en internet, y las cifras de las propias plataformas empiezan a demostrarlo. Según el estudio The Consumer State of AI de Epsilon, las compras ya son el tercer uso personal más habitual de la IA, solo por detrás de las consultas generales y el entretenimiento, y seis de cada diez consumidores la emplean en algún punto de su trayecto de compra (aipost).
La adopción es especialmente intensa entre los más jóvenes: el 32% de la generación Z y el 31% de los millennials usan plataformas de IA para conocer mejor un producto que les interesa, frente al 21% de media general. En conjunto, la investigación inicial, la comparación de precios y la búsqueda de ofertas y descuentos son los casos de uso dominantes, según el mismo informe de Epsilon.
Los datos de consumo señalan que la influencia de la IA crece, pero la ejecución aún va por detrás. En el último mes, el 42% de los consumidores usó al menos una herramienta de IA para comprar, aunque solo el 5% llegó a dejar que un agente autónomo colocara el pedido en su nombre (NIQ). Es decir: la IA ayuda cada vez más a decidir qué comprar, pero el botón final sigue en manos (por ahora) del comprador.
En el frente de las plataformas, el comercio agéntico ya no es una promesa. De acuerdo con los datos de Shopify para el primer trimestre de 2026, el tráfico hacia tiendas generado por chatbots de IA como ChatGPT, Perplexity, Gemini, Copilot, Claude o Grok creció más de 8 veces año contra año, mientras que los pedidos atribuidos a búsquedas potenciadas por IA aumentaron casi 13 veces (Shopify). Los nuevos compradores que llegan a través de canales de IA realizan pedidos a un ritmo casi doble que el del resto de canales, y sus pedidos promedio valen un 14% más (Shopify).
La jugada más reciente lo confirma: el pasado lunes 21 de septiembre, Shopify y Meta anunciaron una alianza para que Muse, el asistente personal de IA de Meta, complete compras en tiendas Shopify a través de Shop Pay, el checkout de un clic que ya guarda los datos de envío y facturación del usuario. El propio consejero delegado de Shopify, Tobi Lütke, lo presentó en X como una forma «fácil y agradable» de comprar y pagar con Muse (Morningstar/Dow Jones · PYMNTS).
Mientras Shopify abre las puertas a los agentes de terceros, Amazon refuerza el cerrojo en su propio jardín. La compañía logró en marzo una orden judicial para bloquear el agente de compras de Perplexity (Reuters), elimina contenido de los correos de confirmación de pedidos que otros asistentes aprovechan y restringe los bots en su sitio, según Bush Letter. En mayo retiró su chatbot Rufus y lo fusionó con Alexa en el nuevo Alexa for Shopping, un asistente «que combina Rufus y Alexa+» y que, a diferencia de sus rivales, se apoya en el catálogo y el historial de compras que Amazon controla (CNBC · Business Insider). La apuesta de Amazon es clara: «el mejor agente de compras para los clientes de Amazon lo construirá Amazon, sobre Amazon, con los datos de Amazon».
La carrera por convertirse en la pasarela de pago y de descubrimiento del comercio agéntico ya está en marcha. Quedan preguntas abiertas sobre privacidad, confianza y quién controla los datos de las compras, pero los números de Epsilon, NIQ y Shopify sugieren que la IA dejó de ser un asistente ocasional de compras para convertirse en una capa estructural del comercio digital.
Fuentes y créditos: Epsilon – The Consumer State of AI · aipost (Telegram) · Shopify – AI-referred shoppers convert better · Shopify – Agentic Commerce · Yahoo Finance · Morningstar/Dow Jones · PYMNTS · Reuters · Bush Letter · CNBC · Business Insider · NIQ. Portada: Clay Banks en Unsplash (CC BY 2.0).
La inteligencia artificial, la nueva capa de las compras: ya compara precios, cierra pedidos y redefine el ecommerce
