Jacob Coxon, el exinvestigador que renunció a Anthropic el mes pasado acusando a los laboratorios de «apostar con vidas», lanzó una acusación aún más explosiva: está 90% seguro de que China ya tiene espías dentro de OpenAI y Anthropic, y cree que ambas acabarán vetando la contratación de ciudadanos chinos —una medida que considera correcta.
La advertencia salió en el PBD Podcast de Patrick Bet-David (episodio del 6 de octubre). Su tesis: «China ya tiene espías en OpenAI y en Anthropic. China tiene la capacidad de hackearlas en cualquier momento». Puedes invertir miles de millones en el modelo más avanzado, argumenta, pero «si nos adelantamos, eso no nos proporciona una gran ventaja: pueden intervenir y robar nuestros avances en cualquier momento, y recuperar la distancia».
El matiz que él mismo pone: no aporta pruebas ni identifica a ningún supuesto espía, admite que nunca conoció a nadie que creyera un operativo y dice que no busca «iniciar una caza de brujas». Lo que tiene es una convicción forjada desde dentro sobre los controles de seguridad —donde, sugiere, sabe más de lo que cuenta—, como resume el blog ElHacker.
El contexto es la discusión sobre frenar la frontera: el mes pasado varios jefes de IA pidieron bajar el ritmo para meter más controles. Coxon dice que eso no servirá de nada si el rival puede apropiarse del trabajo —correr más tampoco garantiza conservar la ventaja—. Añade que otra vía del avance chino son los ataques de destilación, que exprimen modelos ajenos sin robar pesos.
Anthropic respondió a través de Business Insider: una fuente cercana asegura que no hay evidencia que respalde la acusación y que la compañía trata las amenazas de inteligencia extranjera como riesgo serio, con vetting riguroso de personal, controles estrictos de acceso y monitoreo de riesgo interno. OpenAI y el propio Coxon no respondieron a los pedidos de comentario.
La historia deja una pregunta incómoda para la era de la IA cerrada: si el secreto es la ventaja y el secreto no se puede guardar, ¿qué queda de la carrera? Entre la pausa imposible y el espionaje probable, los labs apuestan a correr con las puertas cerradas —y a revisar quién tiene la llave.
Fuentes
Business Insider · ElHacker.net · @elhackerdotnet (Telegram)
Crédito de la imagen: Cámaras de seguridad, Lianhao Qu vía Unsplash (licencia Unsplash).
Coxon (ex-OpenAI y Anthropic): 90% seguro de que hay espías chinos en los labs de IA
