Taiwán realizó este lunes por primera vez un ejercicio en el que redujo deliberadamente la velocidad de las redes móviles 4G y 5G durante 30 minutos en varias zonas del centro de la isla.
La medida formó parte de los ejercicios de resiliencia urbana y simuló una posible interrupción de las comunicaciones durante un ataque militar o una gran catástrofe. No se trató de un apagón total de internet: las llamadas, los SMS y los servicios de emergencia continuaron funcionando.
Al mismo tiempo, sonaron las sirenas de ataque aéreo y se realizaron ejercicios de evacuación y preparación de la población.
