Peter Thiel criticó al Vaticano en el Aspen Ideas Festival en Colorado, diciendo que el Papa León XIV estaba sirviendo involuntariamente como "agente comunista chino" al pedir una regulación global de la inteligencia artificial.
El papa había caracterizado a la inteligencia artificial como una fuerza que necesita supervisión internacional para prevenir daños a la humanidad.
Thiel argumentó que implementar tales regulaciones restringiría a Estados Unidos más rápidamente que a China, sugiriendo que la moderación equivaldría a una rendición estratégica. Agregó que cualquier pausa en el desarrollo de la IA estadounidense podría beneficiar a Pekín.
