Dos sales añadidas al fabricarlas hacen que las placas solares de perovskita pierdan menos energía. Con bromuro de zinc y cloruro de metilamonio al inicio, el cristal sale con muchos menos fallos y guarda la energía diez veces más tiempo; en las células más avanzadas supone cerca de 1% más de potencia, según el estudio en Science (8-oct-2026, PubMed).
Las perovskitas son cristales de laboratorio que se imprimen casi como tinta, prometiendo placas más baratas y sostenibles que el silicio —y ya encima del silicio dan ~40% más energía—. Pero al imprimirlas quedan microfallos donde la energía solar se pierde antes de ser corriente.
El truco es eutéctico volátil: ambas sales funden localmente en bordes de grano durante el recocido, reduciendo defectos intragranulares, homogeneizando haluros y segregando zinc a los bordes. Resultado: 26,5% de eficiencia (certificada 25,9%), minimódulos de 23,9% y 85,8% retenido tras 1.400 h a 85 °C. De paso, LEDs al 26,1%.
Firman Princeton, San Diego y Corea. La nanomicroscopía de rayos X lo vio en directo: fusión local donde hacía falta, cristal limpio donde importa, como resume Science View.
El listón ahora es industrial: del récord de laboratorio al módulo que aguanta 25 años en un tejado. Cada punto de eficiencia recorta hectáreas por megavatio.
Dos sales baratas, un cristal mejor, un 1% más de sol embotellado. La química humilde gana partidas.
El bonus es optoelectrónico: el mismo cristal rinde como LED al 26,1%. Un material, dos industrias: del tejado a la pantalla con la misma receta de sales.
Fuentes
PubMed: eutécticos volátiles para cristalización (Science)
Science View: release del estudio
Crédito de la imagen: Celda solar de perovskita, foto de Dennis Schroeder / NREL, dominio público vía Wikimedia Commons.
Dos sales al fabricarlas y la perovskita pierde menos sol: 26,5% de eficiencia
