OpenAI deja de presionar por controles estrictos de chips a China y favorece a Nvidia

OpenAI deja de presionar por controles estrictos de chips a China y favorece a Nvidia
OpenAI dejó de impulsar ante el Congreso de Estados Unidos nuevas restricciones a la venta de chips avanzados a China, un giro que beneficia a Nvidia y lo acerca a la posición del presidente Donald Trump, según asesores legislativos y cabilderos citados por Politico.

Durante buena parte del año pasado, la empresa recomendó públicamente mantener a China bajo “controles de exportación estrictos”. Esa postura la convirtió en un aliado visible de los legisladores que quieren limitar el acceso de Pekín a los procesadores más potentes.

Ahora, según las fuentes, la compañía ya no presiona por esas medidas. “Estaban con nosotros en esto y ahora su posición es un poco más difusa”, dijo un asesor del Congreso. “El silencio está haciendo el trabajo de Nvidia”.

El momento es delicado: los halcones del Congreso quieren adjuntar nuevas restricciones a la ley anual de defensa y planean empujarlas en la sesión de lame duck, después de las elecciones de medio mandato. Contaban con OpenAI como uno de sus principales respaldos industriales.

El historial muestra el desplazamiento. En marzo de 2025, OpenAI dijo a la administración que apoyaba mantener a China bajo controles estrictos. Su propuesta de marco federal de junio de 2026 incluyó una sola línea para “fortalecer los controles de exportación”, sin nombrar a China. En una carta de octubre de 2025 pidió flexibilizar algunas reglas para probar la seguridad de los modelos.

Un cabildero resumió el cálculo: “Recibieron el mensaje. No hay apetito para desafiar al presidente en este momento”. La Casa Blanca niega haber relajado las reglas y afirma que mantiene “el régimen de controles de exportación más riguroso de la historia moderna”.

Nvidia es la gran beneficiada. Trump revirtió límites sobre algunos de sus chips más potentes para China y la empresa acordó compartir ingresos con el gobierno. Además, Nvidia cerró en febrero una inversión de 30.000 millones de dólares en OpenAI y, en un acuerdo de agosto, se comprometió a ser el proveedor exclusivo de chips de un data center de Ohio que OpenAI arrendará, con hasta 105.000 millones garantizados para su primera fase.

Anthropic tomó el camino opuesto y respalda varios de los proyectos de ley sobre chips. La división ilustra cómo las principales laboratorios de IA ya no comparten una sola agenda regulatoria frente a China.

El contexto inmediato es una escalada mutua: un día antes, Washington ordenó a las agencias federales retirar los productos de DeepSeek, y China propuso sus propios controles de exportación sobre modelos de IA y chips. Las empresas chinas, mientras tanto, siguen comprando miles de millones en procesadores Nvidia que las reglas actuales todavía permiten.

Fuentes
Politico
The Next Web

Crédito de la imagen: Foto de Viazavier en Unsplash.