La empresa de inteligencia artificial de Elon Musk, xAI, ha interpuesto una demanda contra un usuario por utilizar Grok para generar deepfakes de contenido sexual.
La demanda fue presentada ante un tribunal federal de Estados Unidos y marca un precedente significativo en la responsabilidad legal sobre el uso indebido de modelos de IA generativa. Según la denuncia, el acusado utilizó Grok para crear y distribuir imágenes sexualmente explícitas generadas por IA, incluyendo representaciones de menores.
El caso resalta una contradicción notable: mientras Elon Musk se ha posicionado públicamente como un defensor de la libertad de expresión sin límites en X (antes Twitter), su empresa xAI ahora busca imponer restricciones legales severas sobre cómo se utiliza su tecnología de IA.
Este movimiento de xAI refleja una tendencia creciente entre las empresas de inteligencia artificial para tomar medidas legales contra el abuso de sus plataformas, particularmente en lo que respecta a la generación de contenido sexual no consensuado y deepfakes.
Fuente: El Chapuzas Informático
