Japón está revolucionando el trabajo remoto con un sistema de teleoperación que permite a trabajadores controlar robots humanoides desde una distancia de hasta 8 kilómetros, eliminando la necesidad de presencia física en el lugar de trabajo.
La empresa Telexistence ha desplegado más de 300 robots Model-T en tiendas de conveniencia FamilyMart y Lawson en Tokio. Estos dispositivos operan de manera autónoma el 96% del tiempo, pero requieren intervención humana cuando cometen errores en la manipulación de productos.
El sistema utiliza cascos de realidad virtual que transmiten la perspectiva del robot al operador, quien controla los movimientos mediante mandos de mano. La tecnología de 5G de NTT DOCOMO, junto con la investigación de haptics de la Universidad de Keio, permite una transmisión de fuerza táctil con latencia mínima.
Un dato revelador es que trabajadores filipinos en Manila también controlan estos robots en Tokio, ganando entre 250 y 315 dólares mensuales. Cada operador supervisa aproximadamente 50 robots simultáneamente, interviniendo unas 50 veces por turno de ocho horas.
La paradoja de esta tecnología es que cada movimiento registrado por los teleoperadores sirve para entrenar inteligencia artificial. Los datos de Telexistence se están utilizando para desarrollar robots completamente autónomos con "inteligencia física" a través de la empresa Physical Intelligence.
Las aplicaciones potenciales se extienden más allá del comercio minorista: fábricas químicas, minería, operaciones offshore, respuesta a desastres y combate de incendios son escenarios donde la teleoperación podría revolucionar la seguridad laboral.