Todos los nuevos títulos se distribuirán exclusivamente en formato digital, ya sea a través de PlayStation Store o mediante códigos vendidos por minoristas. La medida afectará tanto a los juegos desarrollados por Sony como a los de editoras externas.
Al mismo tiempo, la compañía cerrará la PlayStation Store para PlayStation 3 y PS Vita, poniendo fin definitivamente al soporte para ambas consolas.
Los juegos publicados antes de 2028 seguirán pudiendo adquirirse en formato físico.
