Como parte del programa Pendragon, el Ejército francés está desarrollando una unidad de combate compuesta por robots terrestres autónomos y drones, con despliegue previsto para el verano de 2027. La unidad contaría con unos 15 robots terrestres y 60 drones capaces de operar con alto grado de autonomía. En lugar de dirigir cada robot individualmente, un comandante humano asignará objetivos de alto nivel —como atacar, defender o asegurar un área— mientras la IA coordina cómo la fuerza robótica ejecuta la misión.
De tener éxito, Pendragon podría marcar un cambio importante en la forma en que los ejércitos combinan comandantes humanos con sistemas autónomos en el campo de batalla.
