Cinco implantes cerebrales devuelven el movimiento y la sensación a un hombre paralizado

Cinco implantes cerebrales devuelven el movimiento y la sensación a un hombre paralizado

Un avance médico sin precedentes ha permitido que Keith Thomas, un hombre de 48 años paralizado desde el pecho después de un accidente de buceo en 2020, recupere la capacidad de mover sus brazos y manos, además de sentir el tacto nuevamente gracias a cinco microimplantes cerebrales.

El sistema, denominado "doble bypass neural" (double neural bypass), fue desarrollado por el Dr. Chad Bouton y su equipo en los Feinstein Institutes for Medical Research de Nueva York. La tecnología utiliza dos implantes que envían señales directamente desde el cerebro hasta los brazos y manos, evitando la médula espinal dañada. Los otros tres implantes restauran la sensación de tacto transmitiendo señales desde sensores en la piel de vuelta al cerebro.

El procedimiento quirúrgico duró 15 horas e implicó la implantación de cinco microelectrodos en las áreas motoras y sensoriales del cerebro. Un algoritmo de inteligencia artificial interpreta las señales cerebrales con un 85% de precisión, activando parches de estimulación en los antebrazos para controlar los movimientos de los dedos.

Los resultados publicados en la revista Nature Medicine muestran que después de 35 semanas con el sistema, la fuerza del brazo derecho aumentó un 86% y la del izquierdo un 62%. Thomas puede ahora alimentarse solo, beber de una taza, rascarse la cara y levantar objetos delicados como cáscaras de huevo huecas sin romperlas el 87% de las veces.

El hallazgo más sorprendente es que algunos beneficios persistieron incluso después de que el sistema fue apagado durante tres meses debido a un incendio en el edificio. Los investigadores creen que la tecnología puede haber inducido neuroplasticidad, permitiendo que el sistema nervioso construya nuevas conexiones y reaprenda a moverse de forma independiente.

"No solo estamos evitando la lesión; estamos reconectando el sistema nervioso", explicó el Dr. Bouton. "Esto es increíblemente alentador". El equipo ahora planea expandir los ensayos clínicos para incluir pacientes con accidentes cerebrovasculares y otras condiciones neurológicas.