El James Webb capta a un agujero negro 'reciclador cósmico' que se alimenta a sí mismo

El James Webb capta a un agujero negro 'reciclador cósmico' que se alimenta a sí mismo
El Telescopio Espacial James Webb (JWST) ha captado una de las imágenes más nítidas hasta la fecha de un ciclo autosostenible en el que el gas se enfría, fluye hacia el interior y alimenta a un agujero negro supermasivo. La observación, difundida por el astrofísico Gaston Giribet (@GastonGiribet) en X, corresponde a un hallazgo del equipo de Hlavacek-Larrondo et al. publicado en The Astrophysical Journal Letters.

El estudio se centró en NGC 4696, la galaxia central del cúmulo de Centaurus, situada a unos 145 millones de años luz de la Tierra. Usando el instrumento NIRSpec del Webb durante casi ocho horas, los astrónomos cartografiaron el movimiento del gas en el interior de la esfera de influencia del agujero negro con una resolución capaz de distinguir estructuras de apenas 30 años luz.

Lo que parecía un remolino en forma de S resultó ser un disco de gas giratorio de casi 800 años luz de diámetro, con material moviéndose a hasta 600 kilómetros por segundo, conectado físicamente a largos filamentos de gas que se extienden por toda la galaxia. El Webb mostró el gas fluyendo por esos filamentos y vertiéndose en el disco que alimenta al agujero negro.

El descubrimiento resuelve un viejo misterio: los agujeros negros activos expulsan chorros de energía que calientan el gas circundante, lo que en teoría debería cortar su propio suministro de combustible. La respuesta es que el mismo gas calentado se enfría, se condensa en filamentos y cae de nuevo al centro, creando un ciclo autorregulado. Como dijo la autora principal, Julie Hlavacek-Larrondo, los agujeros negros 'pueden ser los recicladores cósmicos definitivos'.

Las simulaciones magnetohidrodinámicas del equipo reprodujeron con gran fidelidad la morfología y la cinemática observadas, lo que respalda la idea de que campos magnéticos canalizan el gas frío hacia el centro. Una estructura similar en NGC 1275, en el cúmulo de Perseo, sugiere que este mecanismo de reciclaje podría ser común en las galaxias masivas del universo.

El trabajo abre una nueva fase de observaciones de NGC 4696 con el Webb y otros telescopios como el Very Large Telescope y el Event Horizon Telescope. Comprender cómo se alimentan los agujeros negros es clave para explicar cómo crecen las galaxias y cómo evolucionan juntas a lo largo del tiempo cósmico.

Crédito de la imagen y la difusión: Gaston Giribet (@GastonGiribet) en X, a partir del artículo 'JWST reveals how black holes are fed' de Hlavacek-Larrondo et al., The Astrophysical Journal Letters (2026), DOI: 10.3847/2041-8213/ae81ae. Fuentes: Université de Montréal, Michigan State University, University of Nottingham, University of Kentucky y NASA.