La University of Chicago Law School presentó su estrategia “Rethinking Legal Education in the AI Era”, y la apuesta no es prohibir la IA, sino reorganizar toda la carrera en dos fases. El documento, publicado el 8 de julio de 2026, entra en vigor en el otoño (Autumn Quarter) y se articula en tres ejes: pedagogía resiliente a la IA, elevación de las habilidades humanas esenciales y uso responsable, eficaz y ético de la IA.
Primero, pensar sin IA. En las nueve asignaturas troncales del primer año (1L) se prohibirán portátiles, tabletas y teléfonos en el aula durante el curso 2026-27, con excepciones limitadas (por ejemplo, un “escriba” designado para tomar notas). Los exámenes serán presenciales, sin internet, archivos ni apps, y se retoma con fuerza el método socrático. Además, los alumnos deberán defender oralmente su trabajo de investigación ante el profesor. El objetivo, según la decana Adam Chilton, es construir razonamiento jurídico y juicio crítico antes de apoyarse en las máquinas.
Luego, trabajar con IA. En cursos superiores y en el programa de investigación y redacción jurídica (LRW), los estudiantes aprenderán a usar herramientas profesionales como Harvey y Legora para investigación, redacción y revisión documental. La escuela también negoció licencias con empresas líderes y, el otoño próximo, ofrecerá Claude Enterprise de Anthropic a toda la comunidad académica. La idea es que el alumno sepa supervisar y criticar la salida de la IA, no solo consumirla.
La facultad, que ya había creado un comité de IA en 2023 y un AI Lab centrado en el acceso a la justicia, opta por un camino intermedio: ni prohibición total ni adopción ciega. El mensaje es claro: la IA es ya parte esencial de la práctica legal, pero los futuros abogados deben desarrollar primero el pensamiento crítico que la tecnología no reemplaza.
Fuentes: UChicago Law School, LawSites, Law.com, Business Insider, Above the Law, GovTech.
