La demanda de energía se está convirtiendo en uno de los principales cuellos de botella para el crecimiento de la industria de centros de datos en México. En un sector donde la continuidad operativa es indispensable y cualquier interrupción representa pérdidas millonarias, contar con una conexión a la red eléctrica ya no garantiza, por sí sola, un suministro suficiente ni confiable.
El desafío ocurre en un momento en que la expansión de la economía digital, el almacenamiento masivo de información y el auge de la inteligencia artificial elevan las necesidades energéticas de una industria que ya presiona la infraestructura eléctrica nacional.
El propio gobierno federal reconoce la magnitud del reto. Dentro del plan Integración de Centros de Datos al Sistema Eléctrico Nacional, la expectativa es que hacia 2030 estos complejos requieran 1,500 megawatts adicionales para cubrir su demanda energética, muy por encima de los cerca de 300 megawatts que actualmente consume el sector.
Para enfrentar este crecimiento, la estrategia gubernamental plantea alternativas como nuevas solicitudes de conexión a redes de alta tensión o la instalación de esquemas de autoconsumo —aislados o conectados a la red— con capacidades de hasta 20 megawatts, preferentemente con energía renovable. Sin embargo, especialistas consideran que esas soluciones resultan insuficientes frente a las necesidades reales de una industria intensiva en electricidad.
David Ceron, technical sales director Latam de Hitachi Vantara, explicó que un centro de datos puede demandar mucho más energía que la permitida bajo esquemas limitados de autoconsumo. Existen instalaciones que requieren entre 50 y 100 megawatts, particularmente aquellas enfocadas en cargas de trabajo de inteligencia artificial.
Especialistas advierten que existe un desfase entre la construcción de nueva capacidad de generación eléctrica y el fortalecimiento de las redes de transmisión necesarias para distribuir esa energía hacia las zonas donde se ubican los proyectos tecnológicos. La industria comienza así a migrar hacia esquemas híbridos que combinan suministro desde la red de la CFE, proyectos de autoconsumo y sistemas de almacenamiento energético.
Fuente: Expansión — Infraestructura eléctrica pone a prueba el auge de los centros de datos en México, por Diana Gante.
