Euclid descubre su primer cometa: C/2026 S1, a 1.300 millones de kilómetros

Euclid descubre su primer cometa: C/2026 S1, a 1.300 millones de kilómetros
El telescopio espacial Euclid, diseñado para cartografiar galaxias lejanas, descubrió su primer cometa desconocido: C/2026 S1 (Euclid), detectado en imágenes tomadas entre el 16 y el 24 de septiembre de 2026 y confirmado el 8 de octubre.

El hallazgo lo hizo Mikko Pöntinen, de la Universidad de Helsinki, con un software de detección de objetos móviles que desarrolló para vigilar cuerpos pequeños del sistema solar en las imágenes de Euclid.

El programa marcó una estela difusa en varias exposiciones. Al predecir su posición, Pöntinen lo encontró en cinco conjuntos de imágenes y verificó que tenía una nube de polvo y gas, la coma, típica de un cometa activo.

Las comparaciones con catálogos de cometas y asteroides conocidos no arrojaron coincidencias, así que el hallazgo se reportó al Centro de Planetas Menores de la Unión Astronómica Internacional, que movilizó observaciones de seguimiento desde tierra.

El objeto está a unos 1.300 millones de kilómetros de la Tierra, una distancia equivalente a situarse entre las órbitas de Júpiter y Saturno. Su nombre oficial combina el año, el semestre y el telescopio que lo encontró.

Euclid no fue construido para esto: su estrategia de barrido visita cada zona del cielo una sola vez, de modo que un cometa no puede revisarse a demanda. La coincidencia entre la órbita del objeto y el escaneo permitió verlo en varias imágenes.

Las exposiciones duran 560,52 segundos, por lo que el cometa aparece como una raya: se movió mientras el telescopio mantenía la mirada fija en el fondo de galaxias.

La ESA señaló que el cometa no es un objetivo adecuado para su futura misión Comet Interceptor, pero el episodio sirve como prueba de cómo coordinar el descubrimiento y la alerta entre dos equipos de misión.

Euclid ya había detectado cometas conocidos; este es el primero que descubre. La misión europea sigue su cartografiado del universo oscuro y, de paso, demuestra que puede aportar hallazgos en el sistema solar.

Fuentes
ESA

Crédito de la imagen: Fotografía de Phil Botha en Unsplash.