Eka Robotics cerró una ronda Serie A de 150 millones de dólares que valora la compañía en 1.450 millones, tras sorprender a roboticistas con un brazo capaz de manipular objetos con una fluidez que hasta ahora parecía reservada a los humanos.
La ronda fue liderada por a16z y F-Prime. La empresa fue fundada por el profesor del MIT Pulkit Agrawal y el exinvestigador de Google DeepMind Tuomas Haarnoja, dos referentes en aprendizaje por refuerzo aplicado al control de robots.
El robot puede recoger cerca de 1.500 objetos de hasta un kilogramo por hora, frente a unos 600 de una persona, y la empresa afirma que acierta más del 95% de las veces. El brazo se mueve con tal rapidez que podría dañarse a sí mismo, lo que según observadores indica confianza en el algoritmo.
La clave técnica es un modelo de “visión-fuerza-acción”, en lugar del esquema dominante de visión-lenguaje-acción. En vez de basarse solo en cámaras, el sistema incorpora la fuerza y el tacto para resolver el último milímetro del agarre.
“La visión no es la forma principal de cerrar el problema del último milímetro”, dijo Agrawal a TechCrunch. “La visión te dice aproximadamente dónde está el objeto y cuál es su pose, pero el agarre real, la búsqueda real, ocurre a través de las fuerzas”.
Para lograrlo, Eka diseñó una mano con más sensores de fuerza que los grippers tradicionales. El robot reacciona al contacto, y por eso puede sujetar una frambuesa sin aplastarla, un gesto que los investigadores usaron como prueba informal.
El entrenamiento se apoya en un simulador físico que modela las múltiples fuerzas del entorno y genera entornos de aprendizaje por refuerzo a gran escala. Los fundadores aseguran que pueden producir miles de horas de experiencia en minutos, sin depender solo de demostraciones humanas.
Kris Hauser, profesor de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, describió el resultado con “factor sorpresa”: el robot se adaptó a muchos objetos distintos sin reentrenamiento y mostró un intento persistente, casi humano, cuando fallaba. Otro roboticista, que pidió el anonimato, lo comparó con el momento en que la locomoción bípeda se volvió fiable.
a16z sostiene que la empresa ya supera el rendimiento humano en ciertas tareas y que en los próximos meses lo hará en muchas tareas de manipulación diestra. La promesa comercial es un robot general que aprenda múltiples tareas sin reprogramación costosa.
Queda la prueba de campo. Eka realiza pilotos confidenciales con clientes industriales en recogida y colocación y manipulación de cables, pero el salto del laboratorio a la línea de producción exige operar sin fallos durante un año entero.
Fuentes
TechCrunch
Crédito de la imagen: Foto de Blender Designer en Unsplash.
Eka Robotics recauda 150 millones: su robot manipula 1.500 objetos por hora
