Sam Altman advierte: enseñar como si la AGI no existiera está atrofiando el pensamiento crítico

Sam Altman advierte: enseñar como si la AGI no existiera está atrofiando el pensamiento crítico

El CEO de OpenAI, Sam Altman, expresó su desconcierto ante la lentitud con la que el sistema educativo ha evolucionado desde la llegada de ChatGPT en 2022, y advirtió que si se continúa enseñando a los estudiantes como si estuviéramos en un mundo pre-AGI, se producirá una «atrofia del pensamiento crítico». 

La declaración se produjo durante su participación en el curso Stanford CS153: Frontier Systems, donde el creador de ChatGPT analizó el impacto de la inteligencia artificial en la educación y el futuro del aprendizaje.

«Si continuamos enseñando a los estudiantes como si estuviéramos en un mundo pre-AGI, va a generar una atrofia del pensamiento crítico», afirmó Altman, visiblemente frustrado por la falta de transformación en las aulas más de tres años después del lanzamiento de ChatGPT.


Según el ejecutivo, la llegada de la IA generativa debió haber catalizado un rediseño profundo de los métodos educativos, pero el cambio sistémico no se ha materializado.

El fin de la memorización como pilar educativo

Altman sostiene que el sistema educativo tradicional, basado en la acumulación de conocimiento y la memorización, ha quedado obsoleto frente a herramientas de IA que pueden responder cualquier pregunta en segundos. En su visión, el enfoque debe migrar hacia habilidades de orden superior:

pensamiento crítico, resolución avanzada de problemas y dominio de las herramientas de IA como competencia fundamental.

«La habilidad específica más importante que se puede estudiar hoy es aprender a usar bien las nuevas herramientas de IA», señaló Altman, equiparando esta competencia con lo que representó aprender a programar en los años 90. «La diferencia entre las personas que son realmente nativas de la IA y piensan en todo en términos de esas herramientas, y las que no, es enorme».

El CEO de OpenAI ha manifestado en repetidas ocasiones que su hijo «nunca será más inteligente que una inteligencia artificial» y que crecerá en un mundo donde los productos y servicios serán inherentemente más inteligentes que los humanos. En ese escenario, la universidad tradicional podría dejar de ser la opción predeterminada para muchos jóvenes.

La evidencia científica respalda la preocupación

Las advertencias de Altman no son solo especulativas. Un creciente cuerpo de investigación científica está documentando lo que los expertos llaman «atrofia cognitiva» o «atrofia epistémica»: la erosión de la capacidad y la voluntad de pensar críticamente cuando se delegan sistemáticamente los procesos cognitivos a la IA.

Un estudio del MIT Media Lab rastreó a estudiantes que escribían ensayos usando ChatGPT, buscadores o ninguna herramienta digital. Aquellos que usaron modelos de lenguaje mostraron la conectividad cerebral más débil de los tres grupos —la actividad cognitiva se redujo en proporción directa a lo que se delegaba— y la mayoría no podía recordar lo que acababan de escribir. La tarea se completó, pero el aprendizaje nunca ocurrió.

Una encuesta de RAND a 1.200 estudiantes a finales de 2025 reveló que dos tercios consideraban que la IA estaba perjudicando su pensamiento crítico. Los propios estudiantes sienten lo que les está sucediendo.

Paralelamente, un estudio publicado en 2026 encontró que los usuarios más intensivos de IA obtenían puntuaciones significativamente más bajas en pruebas estándar de pensamiento crítico. Investigadores de la Universidad de Pensilvania acuñaron el término «rendición cognitiva» para describir cómo las personas llegan a confiar más en la IA que en su propio juicio, incluso cuando la IA se equivoca.

Más allá del aula: el impacto laboral

En contraste con sus advertencias sobre educación, Altman moderó recientemente sus pronósticos sobre el impacto laboral de la IA. Durante una conferencia en Sídney organizada por Commonwealth Bank of Australia, admitió que esperaba una destrucción más rápida de empleos administrativos de la que realmente ha ocurrido. «Me alegra estar equivocado», declaró, aunque reconoció que grandes empresas como HSBC, Amazon y Meta ya están reemplazando algunos puestos con sistemas de IA.

Altman también reveló que dejó de delegar ciertos correos electrónicos a herramientas de IA y volvió a escribirlos personalmente, al comprobar que el vínculo humano seguía teniendo un valor irremplazable. «Realmente nos importan nuestras interacciones con las personas», afirmó.

¿Qué se puede hacer?

Para los educadores, la conclusión es clara: el pensamiento crítico, la capacidad de formular las preguntas correctas y la adaptabilidad serán las habilidades más valoradas en la era de la AGI. Altman recomienda que los estudiantes se concentren en tres áreas: dominar las herramientas de IA, aprender a aprender (meta-habilidad), y desarrollar resiliencia y adaptabilidad.

«En un mundo que cambia tan rápido, aprender a descubrir lo que la gente quiere es realmente importante», concluyó Altman. «El pensamiento crítico no puede descargarse. Se construye lentamente, a través de exactamente el tipo de tareas que la IA ahora hace más fáciles de saltarse».

Fuente: AI Post (@aipost) — Stanford CS153: Frontier Systems