Investigadores chinos han desarrollado una batería nuclear betavoltaica de carbono-14 (¹⁴C) de segunda generación que ofrece una densidad de potencia significativamente mayor utilizando mucho menos material radiactivo. La batería genera electricidad a partir de la desintegración radiactiva natural del carbono-14, lo que permite una alimentación continua y sin mantenimiento para dispositivos de ultra bajo consumo.
En comparación con el diseño anterior, la nueva batería utiliza solo el 22% del material radiactivo, aumenta la corriente de cortocircuito en 2,5×, incrementa la potencia máxima de salida en 2,6×, reduce el dispositivo al 17% de su volumen original y logra un aumento de 15,5× en la densidad de potencia volumétrica.
Este avance representa un paso importante hacia fuentes de energía duraderas y compactas para aplicaciones como sensores remotos, dispositivos médicos implantables y tecnología espacial, donde el reemplazo de baterías es difícil o imposible.
🤖 Vía: @techdaily
