El asteroide 1997 NC1 se acercará a nuestro planeta el sábado, a unos 2,6 millones de kilómetros de la Tierra. Puede parecer lejano, pero en términos cósmicos es un encuentro relativamente cercano.
Se estima que tiene entre 700 metros y 1,6 kilómetros de ancho, lo suficientemente grande como para merecer la designación de "asteroide potencialmente peligroso". Afortunadamente, no existe absolutamente ningún riesgo de impacto.
Los astrónomos de todo el mundo utilizarán este raro sobrevuelo para estudiar el tamaño, la forma, la rotación y las características de la superficie del asteroide, lo que ayudará a mejorar nuestra comprensión de estos antiguos visitantes rocosos y fortalecerá los esfuerzos de defensa planetaria.
Objetos de este tamaño solo pasan tan cerca de la Tierra aproximadamente cada década, lo que hace que esta sea una oportunidad particularmente interesante para los científicos.
