La generación más joven de China está perdiendo la fe en la tradicional promesa del esfuerzo y el estudio. Según datos recientes del Wall Street Journal, el desempleo juvenil en el grupo de 16 a 24 años se acerca peligrosamente al 19%, mientras que la cifra para el segmento de 25 a 29 años se sitúa en el 7,5%.
Este panorama se agrava con la llegada récord de 12,7 millones de graduados universitarios al mercado laboral este año. Las grandes empresas tecnológicas como Alibaba y ByteDance han implementado recortes de personal, rompiendo la garantía histórica de que un título universitario aseguraba un futuro próspero.
Para entender esta crisis, es necesario mirar más allá de la desaceleración económica y la prolongada crisis inmobiliaria que afecta al gigante asiático. El modelo de crecimiento tradicional se tambalea frente a un mercado saturado que ya no puede absorber la alta demanda de empleo formal.
Las implicaciones de esta situación van mucho más allá del ámbito laboral, impactando directamente en la estabilidad demográfica y económica del país. Al no contar con ingresos estables, los jóvenes están retrasando el matrimonio y la compra de viviendas, lo que profundiza la crisis de consumo en China.
Crisis laboral juvenil en China: desempleo y IA amenazan el futuro




