Por primera vez que se tenga constancia, un jefe de inteligencia artificial ha despedido a un humano. La empresa Andon Labs opera a Luna, una IA que gestiona una tienda real en San Francisco: contrata empleados, crea políticas laborales y toma decisiones de gestión diarias.
El despido ocurrió cuando un empleado empezó a llegar tarde de forma reiterada —en una ocasión abrió la tienda 68 minutos tarde un domingo trabajando solo—. En un inicio Luna dejó pasar cada incidente sin emitir ninguna advertencia, porque había "olvidado" su propio manual de empleados.
Tras recuperar las reglas de su memoria, Luna propuso primero un aviso verbal, pero al recibir el historial completo y comprobar que nada había cambiado, su conclusión fue prescindir del empleado. Los investigadores repitieron el escenario con siete modelos de IA (tres veces cada uno) y cuatro de los siete recomendaron el despido en todas las ocasiones; los modelos más capaces fueron, en general, más contundentes.
El experimento reveló algo aún más llamativo: los jefes de IA pueden ser demasiado amables. Luna usa un tono cálido y tiende a dar el beneficio de la duda, pero cuando un empleado anunció que se iba a mitad de turno, su actitud cambió de golpe. En la contratación, un candidato con numerosas banderas rojas —más de 15 empleos previos y una entrevista perdida— fue recomendado para contratar por Luna y por el resto de modelos probados.
La conclusión de los investigadores: la IA mejora a la hora de tomar decisiones, pero su juicio, memoria y criterio siguen siendo sorprendentemente poco fiables. Si la IA avanza más rápido que la robótica, el futuro podría no ser robots que reemplacen a todos los trabajadores, sino jefes de IA gestionando a millones de humanos... y ya pueden despedirte.
Fuente: [AIPost](https://t.me/aipost). Imagen: Unsplash.
Un 'jefe' de IA despide a su primer empleado humano
